viernes, 20 de julio de 2012
House of Leaves, Mark Z. Danielewski
jueves, 3 de febrero de 2011
Yuri Herrera, "Señales que precederán al fin del mundo"
Dejo esto, que si el spanglish, que si lo que sea:
Son paisanos y son gabachos y cada cosa con una intensidad rabiosa; con un fervor contenido pueden ser los ciudadanos más mansos y al tiempo los más quejumbrosos aunque a baja voz. Tienen gestos y gustos que revelan una memoria antiquísima y asombros de gente nueva. Y de repente hablan. Hablan una lengua intermedia con la que Makina simpatiza de inmediato porque es como ella: maleable, deleble, permeable, un gozne entre dos semejantes distantes y luego entre otros dos, y luego entre otros dos, nunca exactamente los mismos, un algo que sirve para poner en relación.Las dos de Yuri Herrera en Periférica; de Chirbes, La larga marcha, en Anagrama.
Más que un punto medio entre lo paisano y lo gabacho su lengua es una franja difusa entre lo que desaparece y lo que no ha nacido. Pero no una hecatombe. Makina no percibe en su lengua ninguna ausencia sino una metamorfosis sagaz, una mudanza en defensa propia. Pueden estar hablando en perfecta lengua latina y sin prevenir a nadie empiezan a hablar en perfecta lengua gabacha y así pueden mantenerse, entre cosa que se cree perfecta y cosa que se cree perfecta, transfigurándose entre dos animales hasta que por descuido o por clarísima intención de pronto dejan de alternar lenguas y hablan en esa otra. En ella brota la nostalgia de la tierra que dejaron o no conocieron, cuando usan las palabras con las que se nombran objetos; las acciones las mientan usando un verbo gabacho que es ejecutado a la manera latina, con la colita sonora de allá.
Al usar en una lengua la palabra que sirve para eso en la otra, resuenan los atributos de una y de la otra: si uno dice Dame fuego cuando ellos dicen Dame una luz, ¿qué no se aprende sobre el fuego, la luz y sobre el acto de dar? No es que sea otra manera de hablar de las cosas: son cosas nuevas. Es el mundo sucediendo nuevamente, advierte Makina: prometiendo otras cosas, significando otras cosas, produciendo objetos distintos. Quién sabe si durarán, quién sabe si sus nombres serán aceptados por todos, piensa, pero ahí están, dando guerra.
martes, 5 de octubre de 2010
Georges Duhamel, «Diario de Salavin»
Ayer encontré en la librería Arrebato el Diario de Salavin de Georges Duhamel. Gran sorpresa, no iba en su búsqueda. No os cuento mucho porque lo cuenta mejor Ignacio Echevarría en Letras Libres.La edición es la de José Janés de 1950; la más actual de Losada no la he visto más que en su web. Supongo que están de broma con el diseño de cubierta, que lo mismo vale para el diario de un mal año, de un año bueno o de dos consecutivos. Ah, sí, emplean el título Diario de un aspirante a santo, márketing de la época pensado por un gran visionario: el libro pertenece a la serie de novelas Vie et aventures de Salavin, que incluye cinco títulos sobre el tal: ¿qué hacer si triunfa? ¿Se le cambia el nombre para cuadrar las cuatro restantes en la serie? ¿Se reedita?
El caso es que aquí va el comienzo, a ver si alguien se decide a republicarla en España, y si no la buscáis donde tengáis a buen entender:
Hoy, 7 de enero, aniversario de mi nacimiento, tomo la resolución de transformar totalmente mi vida.Georges Duhamel, Diario de Salavin, Barcelona, José Janés Editor, "Manantial que no cesa", 1950. Trad. de J. F. Rosal. (No es la traducción que utiliza Losada.)
Me llamo Louis Salavin. Tengo cuarenta años. Estoy casado. Mi mujer es la más dulce y afectuosa de las mujeres. Verdaderamente nada puede reprochársele, aparte de algunas pequeñas cosas que estaría fuera de lugar señalar en este momento solemne. Tengo el inapreciable don de poseer aún a mi madre, que es muy vieja. Es una persona admirable, una perfección. La suerte me la ha conservado, me ha hecho este favor, a mí, tan indigno. Escribo esta palabra con pleno conocimiento de causa y con la esperanza de aplicármela por última vez.
Tenía un hijo, un niño. Lo he perdido. Querría poder exclamar como Job: "Dios me lo dio. Dios me lo quitó. ¡Bendito sea el nombre del Señor!". Desgraciadamente, perdí la fe religiosa desde los veinticinco años y debo confesar que la muerte de mi hijo me destrozó. Injusticia irremediable.
Mi carácter es sombrío, por lo que no he tenido muchos amigos; pero dos de ellos merecen mencionarse aquí. El primero, compañero de mi juventud, se llamaba Octave Lanoue. Vive aún y si empleo el imperfecto al hablar de él es para mostrar que, para mí, Lanoue terminó, cesé de quererle; confieso el hecho, no me envanezco por ello en modo alguno. El segundo, Edouard Loisel, fue el amigo de la edad madura. No puedo pensar en él sin que me sangre el corazón. Le hice mucho daño y precisamente a causa de ello le juré un odio impío, del que, en lo secreto de mi alma, abjuro ahora.
(Ojo al error de la cuarta de cubierta. Por lo visto, se repite en otros libros de la colección.)
martes, 28 de septiembre de 2010
Editores en paro: Jean Dutourd
Un día, [Gaston Gallimard] recibe una petición de entrevista de un escritor de treinta años a quien hace tiempo envió una nota de ánimo después de la aparición de su ensayo Le complexe de César, una frase hecha: «Me ha interesado mucho… Me honraría mucho publicar una de sus próximas obras». Nunca se sabe. El autor publica en Laffont, pero no hay que desconfiar del provenir, es joven, parece prometedor. Tiene un buen recuerdo de él. Así pues, Gaston recibe a Jean Dutourd que le dice:
—Me escribió usted hace cuatro años…
—Efectivamente…
—Pues mire, desde entonces he pasado tres años en Londres en el servicio francés de la BBC, tuve nostalgia del país, volví, me encontré con su nota y… Estoy en el paro, sin un duro: ¿Tendría usted una plaza de limpiador para mí?
Gaston sonríe y pide un tiempo para reflexionar. Veinticuatro horas más tarde, Dutourd recibe una carta proponiéndole el puesto de consejero literario. Permanecerá en él dieciséis años.
Pierre Assouline, Gaston Gallimard. Medio siglo de edición en Francia. Barcelona, Península, 2003.
lunes, 20 de septiembre de 2010
Vuelta de vacaciones
Italo Calvino, Il sentiero dei nidi di ragno. Milán, 2002, Oscar Mondadori. (p. 11)Primo, che io con mia sorella non sappiamo niente l'uno dell'altro e il ruffiano lo andate a fare voi se ne avete voglia. Secondo, che mia sorella non va coi tedeschi perché tiene coi tedeschi, ma perché è internazionale come la crocerossa e alla maniera che va con loro poi andrà con gl'inglesi, i negri e tutti i sacramenti che verranno dopo.
Andrea Camilleri, La caccia al tesoro. Palermo, 2010, Sellerio. (p. 9)Che Gregorio Palmisano e sò soro Caterina erano pirsone chiesastre fin dalla prima gioventù, era cosa cognita in tutto il paìsi. Non si pirdivano 'na funzioni matutina o sirali, 'na santa missa, un vespiro, e certi volte annavano in chiesa macari senza un pirchì, sulo che ne avivano gana. Il liggero profumo di 'ncenso che stagnava nell'aria doppo la missa e l'aduri della cira delle cannile era per i Palmisano meglio del sciauro del ragù per uno che non mangiava da dieci jorni.
miércoles, 21 de abril de 2010
Encuadernación artesanal y ebooks
Sobre el vídeo que ilustra la entrada: no sé por qué, cuando últimamente pienso en la edición electrónica, frecuentemente pienso en esas imágenes. Cortesía de Taller Ditoria.
miércoles, 7 de abril de 2010
Severino Cesari, "Conversaciones con Giulio Einaudi"
En diciembre del año pasado, Trama Editorial publicó Conversaciones con Giulio Einaudi, una conversación entre el fundador de la editorial homónima y Severino Cesari, en la que el editor turinés reflexiona su actividad editorial y su experiencia personal y política al frente de esa gran casa en cuyo consejo discutían apasionadamente los miembros de su consejo editorial (Calvino, Bobbio, los Ginzburg), en quienes Einaudi fundamente el éxito de su aventura.No he visto el libro de Trama, pero sí tengo desde hace años un ejemplar de la edición original española de Anaya & Mario Muchnik, cuya traducción de Esther Benítez ahora rescata -si no me equivoco mucho- Trama.
Mi discreta admiración por Giulio Einaudi viene de muchas de las ideas y entusiasmos que muestra en este libro (y otros), y al ver la nueva edición, rescato esta idea de paraíso editorial de su conversación:
La última tarea de la edición cultural para los próximos veinte años me parece que es la recuperación de la felicidad. Quizá el mayor defecto de una editorial cultural, donde necesariamente la atmósfera debe ser laboriosa, sí, pero no burocrática, sea la falta de felicidad. Es una impresión mía, acaso sea una impresión errónea, pero entonces, ¿por qué tanta inquietud y tanto descontento?Saca tú tus propias conclusiones. Yo me apunto al entusiasmo y al compromiso, y ya me gustaría estar en un sitio así. Y también me apunto a lo que cuenta de los editores de Seuil: "Entras en un patio, subes una escalera interior, y te encuentras con tres o cuatro jovenzuelos trabajando, discutiendo, actuando como redactores libres, vivos". Pues eso.
¿Dónde se ha refugiado aquella felicidad de hacer cosas? ¿En las editoriales pequeñas, entonces, donde se matan a trabajar? Quizás las editoriales de cierta dimensión corren el riesgo de burocratizar el trabajo.
Añado que la tendencia de una empresa que produce cultura a volverse burocrática, a hacer demasiada "literatura empresarial", derrochando tiempo y papel, se conjuga con el riesgo de destruir el bien más precioso, el sentido y la práctica del trabajo colectivo.
[...] Sólo gracias a la participación de todos, autores, redactores, asesores y managers, se logra caracterizar una editorial y construir un público, un lector, el lector que "se fía" de cada libro que haces.
Breve nota para una investigación personal: ¿Qué es de Mario Muchnik, el editor que se ocupaba en la página de créditos de que supiéramos en qué tipografía leíamos cada uno de sus libros y conociéramos a los editores de cada título?
Severino Cesari, Conversaciones con Giulio Einaudi, Trama Editorial, "Tipos Móviles", Madrid, 2009.
Giulio Einaudi en diálogo con Severino Cesari, Anaya & Mario Muchnik, "Europeos Sin Fronteras", Madrid, 1993.
viernes, 26 de marzo de 2010
Louise Erdrich, "Plaga de palomas"
Me está gustando tanto la traducción (de Susana de la Higuera), que he estado buscando la edición inglesa, a ver si también la puedo conseguir por unos duros, y oh dios, veo el diseño que publicó en su día Harper Collins (realizado por Archie Ferguson) y me quedo horrorizado del diseño que aquí ha publicado Siruela.

Plaga de palomas, Louise Erdrich, Siruela, Siruela Nuevos Tiempos, Madrid, 2010;
The Plague of Doves, Louise Erdrich, Harper Collins, Nueva York, 2008.
Sobre el diseñador Archie Ferguson, podéis leer una entrevista en The Book Designers.
jueves, 11 de marzo de 2010
Diseño editorial: Lauren Panepinto
Tampoco hay que perderse a Jim Tierney explicando en su blog cómo realiza sus diseños de cubierta alternativos.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Alerte aux magnétoscopes !

Esta noticia es de 1979, de la que da cuenta la colección francesa Les fabuleuses années 60-70, y aquí la dejo como adelanto a su aparición en el marchand de journeaux:
Selon une enquête menée par Pierre Serval et publiée le 17 mars dans le magazine Télé 7 Jours, la vente des magnétoscopes au grand public a pour effet de favoriser les copies illégales des émissions ou des films à la télévision. Il apparaît même que certains petits malins sont déjà parvenus à se procurer la copie de films non encore présentés en salles, dont ils assurent la diffusion « sous le manteau ». Cette pratique constitue un grave manque à gagner pour les producteurs de films. Des tribunaux ont déjà été saisis par quelques grandes compagnies, dont Universal, mais les juges n’ont pu que constater qu’il y avait en la matière un vide juridique.
miércoles, 22 de julio de 2009
«Penguin by Design»

[...]the books needed to look attractive in order to encourage shops to display them to advantage, they must be sold beyond the traditional outlets such as bookshops, and, to keep the projected price at 6d (2 1/2p: the price, often quoted, of ten cigarettes), the sales of each title must be large because the profit margin would be so small. They calculated that 17,000 copies of every title would need to be sold before any money was made.Pues bien, me imagino a los pioneros hermanos Lane hablando de este sucinto plan de negocio a posibles socios e inversores, y los ojos desorbitados de éstos; claro que muchos de esos ojos luego habrán pasado horas disfrutando de la idea de los Lane ya en impreso y encuadernado.
Así como hoy en día hay otros formatos pioneros (en España, en los países anglosajones, no tanto) y otras formas nuevas de hacer las cosas, y ya no son necesarias tiradas tan mastodónticas, además de otros muchos condicionantes, ¿de quiénes son los ojos que hoy se desorbitan ante ideas pioneras?
En fin, a ver si otro día escribo sobre impresión/distribución bajo demanda, mi amigo John y mis pruebas con Lightning Source, lo poco que sé de los Wikilibros y todo lo que vaya escuchando y comprendiendo sobre nuevos negocios y productos editoriales para mozos y mozas.
Phil Baines, Penguin by Design, Londres, Allen Lane-Penguin Books, 2005. Volveré sobre él, sin duda.
miércoles, 17 de junio de 2009
Haroldo de Campos, «Hambre de forma» - Veintisiete Letras

Veintisiete Letras acaba de publicar hace unas semanas Hambre de forma, una espléndida antología bilingüe del poeta brasileño Haroldo de Campos. Mi amigo Recaredo me la ofreció para hacer una reseña en OtroLunes y el resultado lo podéis encontrar aquí.
¡Enhorabuena por la fenomenal edición!
miércoles, 22 de abril de 2009
Diseño de cubiertas: recurrencia y repetición

Eso sí, o en Nórdica no conocían la edición del libro de Manguel, o no les ha importado, o han decidido corregir el error de la versión de Alianza, en la que el cuadro está al revés. O bien me estoy equivocando y es otra versión del cuadro, pero no lo creo.
En todo caso, no es éste el único ejemplo de cubiertas idénticas o con el mismo motivo, que puede puede producir un efecto déjà vu en la librería. (¿Cuántos libros han utilizado la Stryge de Notre-Dame fotografiada por Charles Nègre? Y cuántos ejemplos más.)
Ay, con la de posibilidades que tiene una cubierta... Y si además es una antología... Y de escritoras noruegas.
Por lo demás, como me gusta mucho el catálogo de Nórdica Libros, os dejo una recomendación para regalar mañana: El zorro ártico, de Sjón.
Por cierto, otra de las razones por las que me gusta Nórdica es porque en sus cubiertas siempre aparece el nombre del traductor (si lo hubiere), algo que muchos editores aplauden y pocos hacen y que entiendo como un gesto de humildad y orgullo por el trabajo bien hecho.
Más aún: Nórdica incluye también, ya en su página de créditos, tanto a maquetadores como a correctores. Enhorabuena y chapeau !
Varias autoras, Mujeres de los fiordos, Madrid, Nórdica Libros, 2009.
Alberto Manguel, Una historia de la lectura, Madrid, Alianza Editorial, 2003.
Sjón, El zorro ártico (Skugga-Baldur), Madrid, Nórdica Libros, 2008.
lunes, 20 de abril de 2009
F.N. Doubleday y Rudyard Kipling: un editor de ocho años
Pues bien, en sus memorias editoriales, F.N. Doubleday, fundador de la famosa editorial estadounidense y editor —entre otros— de Rudyard Kipling, además de biógrafo de Rockefeller, cuenta la siguiente anécdota que ilustra el oficio del editor, sólo que esta vez el editor es su hijo Nelson:
When Nelson was about seven or eight years old, Mr. Kipling was writing a series of Just So Stories … These tales were published in St Nicholas and were vastly interesting to Nelson.Nota: el St Nicholas es la revista infantil St Nicholas Magazine, en la que Kipling publicó varios de sus cuentos (como el Libro de la selva por entregas).
He conceived the idea that if Mr. Kipling would write some more animal stories, the titles of which he suggested, they might be made into a book, and asked if I would mind his writing to Mr. Kipling on the subject.
I said no, whereupon he inquired if I would lend him a five-cent stamp, which he promised to repay, and wrote a long letter in his own fist, addressed to “Rudyard Kipling, Rotting Dean,” giving a list of suggestions for new stories about different animals, and adding that if he wrote these stories and they were any good, his father, he was sure, would get them put in book form and give him (Nelson) a royalty of a cent a copy.
The Just So Stories finally came out, and Nelson applied for a contract for his cent-a-copy share. This has gone on for twenty or more years, and how much he has received I have no idea, but it must certainly be several thousand dollars.[Fuente: The Kipling Society]
Salman Rushdie, Haroun and the Sea of Stories, Londres, Granta Books, 1991;
Rudyard Kipling, Los cuentos de así fue, Madrid, Akal, 2006;
Rudyard Kipling, Cuentos de así-fue-como, Madrid, Valdemar, "El Club Diógenes", 2002;
F.N. Doubleday, Memoirs of a Publisher, Nueva York, Doubleday & Co., 1972.
[A ver si alguna editorial se decide a echar un vistazo a las memorias de Doubleday y, con suerte, se lanza a publicarlas.]
Para cerrar el círculo, la dedicatoria en acrósticos con la que Rushdie dedica su Haroun a su hijo Zafar:
Zembla, Zenda, Xanadu:
All our dream-worlds may come true.
Fairy lands are fearsome too.
As I wander far from view
Read, and bring me home to you.
jueves, 16 de abril de 2009
Tom Maschler, «Editor»
Tom Maschler, famoso por su enorme talento y por su monstruoso ego, es el artífice del resurgir de Jonathan Cape y editó, entre otros muchos, a autores como Joseph Heller o Bruce Chatwin.
Para abrir boca, aquí va un breve y significativo mordisco:
Back in England I championed all the greatest writers of the age, though they were very raw talents when they came to my attention. Barnes, Amis and McEwan could barely write their own names; yet I was able to spot a speck of promise and nurture it into something more substantial, and I am very touched they recognise how much they owe to me.Tom Maschler, Publisher, Londres, Picador, 2005:
Tom Maschler, Editor, Trama Editorial, "Tipos Móviles", ¿abril de 2009?
[Nota técnica: Google Reader no sincroniza bien (mejor dicho: no sincroniza) los blogs si el título de un post contiene cursivas, así que a usar las comillas angulares. Gracias, Silvia, por avisarme de los problemas de tu Reader.]
miércoles, 15 de abril de 2009
Metrònom Ferrater
[Inciso al vuelo: como sé que al menos dos de mis silenciosos visitantes trabajan o han trabajado como lectores para alguna que otra editorial, os repito la referencia del libro en el que Gabriel Ferrater repasa el percal con el que le tocó bregar en sus andanzas como lector editorial: Noticias de libros, Barcelona, Península, 2000. Ni plantillas, ni estructura, ni niña que lo peine.]
[Inciso 2: hale, ya tengo imágenes en mi blog. No sé me ocurren muchas formas mejores de romper el hielo]
Recaredo Veredas: William Carlos Williams, «Viaje al amor»
Además de por mi amistad con Recaredo, me alegro principalmente por dos motivos: por la inteligencia con la que lee y nos cuenta lo leído, y por darse a conocer como crítico en ABC, por más que muchos ya sabemos de su buen hacer a través de su blog, y por más que no es la primera vez que leemos de él en ABC, pues ya su Pendiente apareció reseñado en el ABC Cultural (creo que por entonces no era todavía el ABCD...).
Habiendo leído su crítica un par de veces, hay unas cuantas cosas que me gustan mucho, pues son pistas que no parecen dejadas al azar o por descuido; muy personalmente me gusta que traiga a colación tanto la importancia que WCW otorgaba a "saber escuchar al ruiseñor y a los tontos" como su enfrentamiento con T.S. Eliot, que no es relleno para reforzar el carácter de WCW, sino una clave para entender su poesía, en contraposición a la manera en que Eliot lo hacía —al menos en el caso de The Waste Land. [Y a partir de aquí os suelto el rollo, comenzando por su enfrentamiento con Eliot.]
James Laughlin fue el editor de WCW; y no sólo eso: James Laughlin fue el fundador de New Directions, la gran casa de la poesía en EE.UU. por decirlo de alguna manera, y editor de Henry Miller o William Saroyan, de muchos poetas latinoamericanos en EE.UU. (Huidobro, Vallejo, Paz...) y de un larguísimo dream team de las letras mundiales...
Hasta aquí el rollo para presentaros a Laughlin, que no viene al caso más que por mi interés por él.
Pues bien, en Remembering William Carlos Williams, James Laughlin incluye un extracto de una carta de WCW a Ezra Pound acerca de la poesía de Eliot:
I’m glad you like Eliot’s verse, but I’m warning you, the only reason it doesn’t smell is that it’s synthetic. Maybe I’m wrong, but I distrust that bastard more than any writer I know in the world today. He can write, granted, but it’s like walking into a church to me. I can’t do it without a bad feeling at the pit of my stomach. Nothing has been learned there since the simplicities were prevented from becoming multiform by arrested growth.. Bird’s-eye foods, suddenly frozen at fifty degrees below zero, under pressure, at perfect maturity, immediately after being picked from the can.En palabras de James Laughlin que acompañan a las de WCW:
Bill saw Eliot as a traitor who had left his country and its culture to go over to the British. To sense the depth of Bill’s rage we must try to understand how he felt, how some other American poets felt, when The Waste Land was published in 1922 with a success that carried all before it. The literary landscape was altered overnight, obliterating, Bill felt, the importance of his own experimental work.En cuanto a lo de "saber escuchar al ruiseñor y a los tontos", os dejo enlazado un poema de Kenneth Rexroth que lo explica en su "A Letter to William Carlos Williams".
A todo esto, ayer compré en Visor La tierra estéril, que es el título bajo el que han publicado por primera vez el poema de Eliot (sorprendentemente, no estaba en su catálogo, así que están de enhorabuena) . Pura coincidencia.
Hay otra coincidencia, no con Eliot, sino con la perspectiva de Recaredo sobre el libro de WCW: "Asume lo inevitable de la erosión y del dolor que acarrea". Junto con el libro de Eliot, también me hice con Canción de cuna y otros poemas de Auden. El prólogo de Eduardo Iriarte comienza con la misma imagen aplicada a Auden —y a su poesía—, tomada de palabras de Joseph Brodsky:
Auden estaba tomando unas copas rodeado de amigos como Cecil Day Lewis y su esposa, Stephen Spender y la suya, y Chester Kallman, quien fue su pareja desde 1939 hasta su muerte en 1973. Narraba alguna anécdota graciosa y todos reían a su alrededor, pero en ese momento pasó un marinero y Kallman, sin mediar palabra, salió detrás del atractivo joven. Auden mantuvo la sonrisa como si nada hubiera ocurrido, pero Spender vio que le resbalaba una única lágrima por la mejilla.James Laughlin, Remembering William Carlos Williams, Nueva York, New Directions, 1995;
T.S. Eliot, La tierra estéril, Madrid, Visor, 2009;
W.H. Auden, Canción de cuna y otros poemas, Barcelona, Lumen, 2006.
[Lo olvidaba: ¿por qué Wiliam y no William?]
martes, 14 de abril de 2009
Sabato, Dostoyevski... y otra vez Sabato
Recordé este inicio leyendo durante estos días de fiesta El idiota de Dostoyevski, concretamente el siguiente pasaje —ya muy avanzada la novela— en el que Ippolit está leyendo su explicación, que él llama —al estilo Luis XV— "Après moi le déluge":Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona.
En fin, no es el comienzo de la novela, pero supongo que me vino al caso recordar el comienzo de Sabato por el tema de la muerte/asesinato y especialmente por la idea de lector que tanto Sabato como Dostoyevski no pierden de vista.Decidí morir en Pavlovsk a la salida del sol y en el parque a fin de no incomodar a nadie de la casa. Mi "Explicación" dará cuenta suficiente de todo el caso a la policía. Los aficionados a la psicología y aquellos que lo deseen pueden sacar las conclusiones que tengan por conveniente. Quisiera, sin embargo, que se publicara mi manuscrito.
Y para cerrar la red, la "Noticia preliminar" con que comienza Sobre héroes y tumbas:¿Cuándo empezó esto que ahora va a terminar con mi asesinato?
Las primeras investigaciones revelaron que el antiguo Mirador que servía de dormitorio a Alejandra fue cerrado con llave desde dentro por la propia Alejandra. Luego (aunque, lógicamente, no se puede precisar el lapso transcurrido) mató a su padre de cuatro balazos con una pistola calibre 32. Finalmente, echó nafta y prendió fuego[...]
De sus ocupacionesla menos conocidafue incendiario de naves.Cada atraque le daba perspectivaspara nuevas escalas,pero antes de zarparprendía fuego al viejo barco.Destinos por delantey, a su espalda,cenizas.
lunes, 30 de marzo de 2009
Arrebato: Andrea Navagero
Resulta bastante excéntrico el caso del veneciano Andrea Navagero, quien idolatraba la obra del poeta romano Catulo y no pasaba un día sin leerla, sin traducirla y discutir línea por línea sus ambigüedades. Creía, como les sucede a muchos con Homero, con Shakespeare o Neruda, que toda la literatura residía en Catulo. Lo increíble es que llegó al extremo de encender todos los años en su honor una hoguera, donde quemaba, impaciente, libros con los Epigramas de Marcial; culminaba con una lectura en voz alta de los textos de su autor venerado.
domingo, 22 de marzo de 2009
¿Más barato en ebook?
Tres grandes editoriales estadounidenses y un cadena de librerías británicas sirven de muestra reducida: Penguin USA, Random House USA y HarperCollins, y Waterstone's.
Sin aventurarme más allá de novedades, best-sellers y alguna que otra curiosidad (de Penguin, claro), por lo general la versión en ebook de una novedad tiene el mismo precio que su versión hardback, y en muchas ocasiones el precio de la versión en ebook es superior a la versión paperback en el caso de las no novedades (que vienen a ser aquellos títulos con más de ¿tres meses? de vida).
Si además se incluyen en esta cuenta los gigantescos descuentos en el precio del libro (impreso) comunes en EE.UU. y UK (entre el 20 y el 40%, normalmente), que sin embargo no se aplican en la misma proporción al ebook, no es raro que la versión impresa y sus gastos de envío salgan por el mismo precio —e incluso inferior— que la descarga del archivo digital del mismo título. ¿Curioso, no?
Si descuento rápidamente los costes que supone —entre otros que paso por alto— evitar fotomecánica e impresión, almacenaje, transporte, etcétera, de los que la edición en ebook está exenta, no me salen las cuentas de esos precios. ¿Acaso se pretende amortizar el tinglado tecnológico de la digitalización y puesta en venta de ebooks ya con los primeros títulos? ¿Acaso ocurrirá como en el paso del vinilo al cd y, de ahí, al formato itunes, donde los precios no comenzaron a bajar hasta mucho después de su aparición —y en muchas ocasiones de forma ridícula?
En fin, aquí lo dejo; me voy al rastro a comer, donde de momento el soporte no tiene visos de cambiar por mucho tiempo.



